Con una retracción generalizada de la chicharrita, se presenta un escenario muy promisorio para el maíz. No obstante, monitorear maíces guachos y cultivos emergentes es clave
Buenos Aires, 3 de octubre de 2026. El 51º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis registra que durante la segunda quincena de septiembre se dio una nueva retracción de la plaga en las cinco regiones maiceras del país, con una marcada caída en los niveles de abundancia y un crecimiento de las localidades sin presencia del insecto. Las áreas endémicas, NOA y NEA, son las que presentan valores ligeramente superiores a los de un año atrás, en tanto que el Litoral, el Centro Norte y el Centro Sur se encuentran prácticamente igual que a esta altura de 2025.
Esta situación promisoria para la campaña maicera no debe llevar a bajar la guardia. Los especialistas de la Red enfatizan que “resulta clave mantener un monitoreo activo y sistemático de Dalbulus maidis”, enfocado en dos aspectos fundamentales: el manejo de los maíces voluntarios (“guachos”), para evitar el “puente verde” que le permita al vector y sus patógenos pasar de una campaña a la otra; y el monitoreo frecuente de la chicharrita en lotes con maíz de primera, desde la emergencia del cultivo, para detectar una eventual presencia del vector tempranamente, lo que da ventajas para definir estrategias de control y así poder minimizar futuros daños.
En el NOA, donde el 5% de las trampas se ubicó en lotes de maíz temprano, la retracción de las poblaciones de chicharrita fue notoria: el 24% de las localidades de la región no registraron capturas, y la categoría de menor abundancia (1 a 4 adultos por trampa) fue la predominante, con el 42% del total. Huasa Pampa (Tucumán) fue la única localidad en la categoría de mayor abundancia (más de 100 adultos por trampa). El promedio regional se redujo un 54% desde la primera quincena de septiembre, de 18,15 a 8,34 adultos por trampa, aunque sigue levemente por encima del 4,74 de un año atrás.
En la otra región endémica, el NEA, también se consolidó la tendencia a la retracción de la plaga: un 58% de las localidades registró ausencia de chicharritas, y un 21% tuvo la presencia más baja, mientras que la mayor abundancia se dio en la localidad formoseña de Comandante Fontana. El promedio regional fue de 6,85 adultos por trampa, un poco por encima del de hace un año (4,40). El 29% de las trampas estuvo instalado sobre maíces tempranos.
En el Litoral, donde el 67% de las trampas se ubicó en cultivos de maíz, la ausencia de Dalbulus maidis abarcó el 85% de las localidades, y el resto tuvo la categoría más baja de presencia. El promedio de capturas volvió a ser mínimo (0,36 chicharritas por trampa), muy similar al del mismo período de 2025 (0,14).
En la región Centro Norte, las localidades sin capturas de Dalbulus maidis aumentaron del 61% al 75%, mientras que un 21% registró la categoría más baja, y el resto (4%) no superó los 20 adultos por trampa. El promedio regional fue ínfimo, de 0,6 adultos por trampa, prácticamente igual que hace un año (0,41). El 28% de las trampas estuvo ubicado en lotes con maíz.
Finalmente, en el Centro Sur, donde el 12% de las trampas estuvo instalado sobre maíces tempranos, el 98% no registró detecciones de Dalbulus maidis. El promedio de capturas fue de 0,02 chicharritas por trampa, idéntico a igual período de 2025.
Informe completo de la Red y el detalle por regiones: https://www.maizar.org.ar/vertext.php?id=1038
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Acerca de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis
La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis surgió en 2024, en respuesta al problema del complejo del achaparramiento del maíz transmitido por esta plaga, que afectó gran parte de la superficie maicera de la Argentina. Coordinada por la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), participan en ella instituciones claves del sector agropecuario argentino: la Asociación Argentina de Protección Profesional de Cultivos Extensivos (AAPPCE), la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC).
Los objetivos de la Red Nacional de Monitoreo Dalbulus maidis son informar sobre la captura de adultos de esta especie con trampas cromáticas adhesivas en regiones donde se cultiva de maíz, y sobre el porcentaje de la infección estacional de estos adultos con Corn Stunt Spiroplasma (CSS), tarea a cargo del Centro de Bioinvestigaciones de la UNNOBAargo del Centro de Bioinvestigaciones de la UNNOBA-CICBA (Conicet).