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Dialogamos con el ingeniero Rodrigo Troncoso, integrante de la Comisión
de Industria y gerente general de la Cámara Argentina de Engordadores de
Hacienda Vacuna
- ¿Como evolucionó la producción de carne en feed-lot en los últimos
años?
Rodrigo Troncoso: Se habló de que el engorde a corral después de la
devaluación iba a desaparecer, porque la transformación de maíz en carne no
iba a resultar rentable, sin embargo, después de la devaluación, el feed-lot
en la Argentina salió fortalecido. El precio del maíz, a pesar de ser
fundamental a la hora de cerrar los números, no es el factor determinante en la
rentabilidad del feed-lot en la Argentina. El engorde a corral tiene un impacto
en el sector agropecuario argentino que va más allá del precio del maíz. La
gente no decide entrar y salir del negocio sólo por el precio del maíz.
- ¿Cómo afecta este tipo de producción al esquema ganadero argentino?
R.T.: La terminación a corral tiene un impacto en el esquema
productivo del sector agropecuario muy grande, y del cual se pueden sacar muchas
ventajas. Por ejemplo, terminando hacienda en los corrales, se permite liberar
sectores del campo para hacer agricultura, otra posibilidad se da en el caso de
los productores que tienen vacas de cría en el norte, hacen destete precoz,
traen los terneros, hacen una recría a campo y terminan a corral. De esta
manera, se puede aumentar la cantidad de terneros, mejorar la calidad de los
mismos y, en consecuencia, aumentar la eficiencia del sistema productivo.
- ¿De qué depende la variabilidad de la rentabilidad en este tipo de
sistema productivo?
R.T.: A veces los números del margen bruto del feed-lot dan
negativos, sin embargo, éste margen bruto no es indicativo ni decisivo cuando
se lo analiza dentro de la totalidad del esquema productivo. Por ejemplo, si el
margen bruto de un productor, como decíamos anteriormente, que tiene campo en
el norte, trae los terneros, los recría, los termina a corral, y el margen
bruto del feed-lot es negativo, es sólo un dato. Lo importante a tener en
cuenta, es cómo aumentó la rentabilidad de su negocio al poder haber tenido el
triple de hacienda en el campo.
Es una herramienta que usa el ganadero argentino y que ya está instalada,
más allá de los precios de los cereales o de la invernada.
- ¿De qué manera afecta la terminación a corral a la venta de nuestras
carnes en el exterior y en el mercado interno?
R.T.: Argentina finalmente está consolidándose por el tema sanitario
a nivel mundial, con lo cual se espera que continúe en aumento la demanda de
las carnes argentinas. Ese crecimiento se da en conjunto con la terminación a
corral, ya que es una herramienta fundamental para poder ofertar esa calidad y
cantidad de carne, o sea, tres meses de terminación a corral, no sólo no
alteran las características propias de calidad de la carne argentina, sino que
también le dan una consistencia al producto que antes no tenía. Con la
terminación a corral se consigue un producto consistente y uniforme y esto lo
sabe y lo valora la industria frigorífica. Un problema que tenía la carne
argentina era el de la consistencia, y eso afortunadamente se terminó con el
engorde a corral. Hoy en día se paga en el consumo interno entre un 10 y un 15%
más por la uniformidad y consistencia del producto, ya que el consumidor, como
en todo rubro, cuando compra carne, quiere que todos los días la carne sea
igual, y no un día con una terneza, y otro día con otra. La consistencia del
producto es algo que debe buscar el productor de carne si quiere seguir
abasteciendo a los consumidores de hoy día, tanto locales como internacionales.
- ¿Cómo son las perspectivas de este mercado?
R.T.: Por un lado las exportaciones de carnes aumentan, y por otro los
campos escasean. Por lo tanto, el productor agropecuario necesita ser cada vez
más eficiente para abastecer la demanda y desempeñarse en un mercado muy
competitivo. Eso se logra con el uso de grano en las últimas etapas.
Los principales exportadores de carne del mundo, EEUU, Australia y Canadá,
utilizan grano. Por otra parte, Brasil también está creciendo mucho en el uso
de grano para mejorar la calidad del producto.
Por todos estos motivos, creemos que el feedlot va a ser uno de los
principales proveedores de la industria frigorífica, ya que de esta manera, se
aseguran poder comprar hacienda para exportación, todos los meses del año y de
calidad consistente.
Los mercados externos son inmensos. La carne argentina de feed-lot puede
exportar a cualquier parte, excepto dentro de la cuota Hilton. Pero puede entrar
a la Unión Europea, por fuera de la Hilton. Si se tiene en cuenta que por cada
tonelada de Hilton se hacen al menos dos no Hilton, observamos que el mercado
europeo para estas carnes es muy grande y muy importante.
- ¿De qué manera el productor de maíz debe verse atraído hacia la
transformación de maíz en carne?
R.T.: A nivel nacional, y ante la caída de los precios, el productor
agropecuario sabe lo que significa agregarle valor al maíz. Una cosa es vender
maíz y otra cosa es vender carne. Haciendo cuentas rápidas, con 7 kilos de
maíz, se produce un kilo de carne, esta transformación agrega entre un 20 y un
30% de valor al maíz. Esta es otra de las fortalezas de este esquema, ya que el
productor se ve atraído a agregar valor a su materia prima. Este es el camino
que debemos seguir, un continuo agregado de valor.
- ¿Cómo podemos contribuir desde MAIZAR a la promoción de esta actividad?
R.T.: En primer lugar, la argentina tiene que aumentar el peso de
faena para producir más carne con el mismo stock. Esto puede ser fundamental
para fomentar desde MAIZAR, ya que al aumentar del peso de faena a través del
maíz, puede aumentar notablemente el consumo de maíz en nuestro país. A
grandes rasgos, si tenemos en cuenta que se faenan 12 millones de cabezas al
año, si a esas 12 millones de cabezas las faenáramos con 2 kilos más,
tendríamos 24 millones de kilos más de carne. Si observamos que para producir
un kilo de carne se necesitan siete kilos de maíz, con una simple cuenta
notamos cómo podríamos fácilmente aumentar el consumo interno de maíz.
Nosotros desde la Cámara Argentina de Engordadores de Hacienda Vacuna
entendemos la importancia de MAIZAR, ya que promueven que mejore la eficiencia
entre todos los eslabones de la cadena del maíz y aumente el área sembrada con
maíz, que es nuestro principal insumo en las dietas. Por otro lado, también
nos interesa ser el vehículo para agregarle valor al maíz. Esta es
básicamente la razón por la cual la Cámara de Engordadores participa
activamente de MAIZAR, pensamos que el camino es transformar y agregar valor.
Nosotros también participamos activamente en el Instituto de Promoción de
Carne Vacuna, que, como MAIZAR, es una institución que nuclea a toda la cadena,
pero de la carne. Así encontramos que hay muchos puntos de trabajo en común y
es nuestra intención, consolidarnos como el nexo entre ambas instituciones de
manera de potenciar el trabajo de ambas, en aras de generar el aumento del uso
del maíz, y su consecuente aumento en la producción de carnes.
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