El licenciado Ignacio Iriarte, director de la publicación Informe
Ganadero, nos cuenta sobre la creciente demanda de maíz en el negocio de la
carne
A pesar de que la ganadería argentina cuenta con 9 millones de hectáreas
menos que en los '90, superficie de las mejores tierras que pasaron a uso
exclusivamente agrícola, en los últimos años el stock ganadero siguió
creciendo. Esto se dio de la mano de un gran avance del consumo de maíz en el
negocio de la carne. Para discutir este tema que nos afecta directamente,
hablamos con el licenciado Ignacio Iriarte.
¿Qué situación actual y perspectivas hay en el uso de maíz como
suplemento en la ganadería argentina?
Ignacio Iriarte: Hoy puede estimarse que la ganadería de carne está
usando alrededor de cuatro millones de toneladas de maíz, si al uso de grano
seco, agregamos el grano húmedo -almacenado en el campo en silo bolsa-, el
gluten-feed, los alimentos balanceados, el pastoreo diferido de maíz en planta,
el pastoreo en verde, y el silo de maíz cortado y picado. El potencial de
crecimiento del silaje de maíz en la producción de carne vacuna es enorme.
La manera más inmediata y segura de valorizar una producción abundante de
maíz es a través del ternero. Se calcula que el maíz se valoriza entre un 30
y un 60% cuando lo transformas en carne.
Usted dice que el precio del ternero se sostiene por el maíz. ¿Podría
explicarnos esto?
I.I.: En la Argentina no está del todo difundida entre los criadores
la idea de que valores muy bajos para el maíz suponen un precio muy alto, en
relación al gordo, tanto para la ternera como para el ternero, con lo cual el
maíz hoy en día le está poniendo piso al precio del ternero.
Cuando el precio del maíz baja, la presión sobre el ternero de invernada es
tal que los valores de éste crecen mucho más que proporcionalmente a la baja
del maíz. Si hoy se quisiera prescindir del maíz y los terneros se quisieran
colocar sólo entre los invernadores pastoriles, la caída del precio del
ternero sería dramática, porque la invernada pastoril ya no está en
condiciones de absorberlos.
¿Qué beneficios ha traído el uso del maíz a los productores de carne?
I.I.: El uso masivo del maíz permitió elevar notablemente la carga
en invernada, pero en especial le puso un piso al precio del ternero y a la
relación compra/venta, favoreciendo así a la cría. De esta manera, el uso del
maíz podría correrse del engorde a la cría, donde la demanda podría ser
enorme.
Por otra parte, ya se está usando suplementación en la cría, especialmente en
los períodos de seca. Con una muy pequeña cantidad de maíz (2Kg/día) durante
100 días, se logra mejorar enormemente la vaca y, a los valores de hoy, no hay
nada más económico y seguro.
Entonces el maíz está ayudando a desarrollar la ganadería…
I.I.: Lo que estamos viendo es la extrema dependencia del maíz que ha
tomado la ganadería argentina, un maíz abundante y barato ayuda a la
ganadería en una proporción mayor que ningún otro insumo; si hoy no
dispusiéramos de maíz, habría que liquidar varios millones de cabezas, que
sólo a pasto no podríamos mantener. Yo calculo que de los 15 millones de
animales que se faenan en la Argentina, no menos de 8 millones comen maíz.
Con un tercio de la producción nacional de maíz -6millones de toneladas-, a
600Kg por novillo, podrían terminarse 10 millones de novillos. La expectativa
está en saber qué pasa si comienza a usarse maíz en las 18 millones de vacas
que tiene la Argentina. Esto es lo que se viene y además, se está difundiendo
la técnica de engordar novillos con maíz, por eso creo que en el corto plazo
la ganadería de carne va a consumir alrededor de 10 millones de toneladas de
maíz.
¿Qué perspectivas hay en el negocio de la carne?
I.I.: En ganadería tenemos afortunadamente una demanda internacional
sin límites. La producción de carne creció un 20% dentro de un contexto
adverso, pero no alcanza, ya que aumentan las exportaciones y el consumo interno
está cada vez mas firme, lo que indica un futuro con un escenario de precios
atractivos.
El talón de Aquiles de la ganadería argentina es el peso de faena, con
niveles cercanos a los de una ganadería subdesarrollada -218 Kg. Promedio-, y
tiende a seguir bajando.
¿Qué normas establece la CEE respecto a la suplementación del animal
con grano para los animales con destino a cuota Hilton?
I.I.: El año pasado la CEE impuso que los animales con destino a
cuota Hilton no estuviesen alimentados a grano, ya que nos habían adjudicado la
cuota para un novillo a pasto. Sobre esto, las autoridades de SENASA y SAGPyA
respondieron que, si era a pasto solamente íbamos a tener muy pocos animales
para entregar. Finalmente, la UE accedió bajo la forma de que el animal no
esté encerrado, pero admitiendo restos de grano en el rumen, por una cuestión
de bienestar animal y de imagen. Animales criados al aire libre. De esta manera,
nació una forma que es darle de comer lo mismo que encerrado, pero en el medio
del campo, así se cumple con la letra de la cuota Hilton.
Sin embargo, hay muchos productores que prefieren seguir usando maíz con un
corral cerrado y perder la cuota Hilton, porque ya los esquemas están
trabajando con cargas tan elevadas, que sólo son posibles con el maíz. De esta
forma muchas cadenas tuvieron que retirarse del proyecto Hilton porque sus
novillos se terminaban a corral.
El auge del maíz ha dado lugar a un nuevo novillo que es el novillo no
Hilton, que es un novillo mucho mejor terminado, que ha estado encerrado a
corral los últimos 100 días, y que sirve para todos los destinos menos Hilton,
por ejemplo sirve para Europa extra cuota y se complementa muy bien con el
mercado interno.
Quiere decir que hoy el maíz es el protagonista del sistema ganadero…
I.I.: El maíz es la forrajera más promisoria que tenemos hoy, pero
es cara. El ganadero le ha tomado un amor especial, porque sabe que de esta
forma el proceso productivo es absolutamente previsible. Con 10 kilos de maíz,
hago un kilo de carne. En cambio, pastoreando, la variabilidad del clima da
incertidumbre. De esta forma, el maíz agrega una tremenda previsibilidad a la
ganadería.
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