EL MAÍZ PISINGALLO EN ARGENTINA
Cuando se piensa en mercados de "specialties", en general suele
hacerse hincapié en producciones que no resultan tradicionales para el
productor de la región pampeana Argentina. Sin embargo, el maíz pisingallo
surge como una alternativa novedosa dada su similitud con el maíz común en
cuanto a los requerimientos de tecnología de cultivo y manejo.
Zonas de Producción: El maíz pisingallo es producido en cualquiera
de las regiones maiceras actuales de nuestro país, aunque en la actualidad son
cuatro zonas bien delimitadas las que concentran la proporción mayor de este
cultivo:
- NOA
- Córdoba
- Norte de BsAs/Sur de Santa Fe
- Sudeste de BsAs.
Con un rendimiento promedio por hectárea a nivel país de alrededor de 3.800
kg, la superficie sembrada ha variado mucho en estos últimos tres años.
Durante la campaña 2003 se sembraron 35.000 has, que produjeron unas 133.000 tn,
en la campaña 2004 se sembraron 50.000 has y la producción fue de aprox.
190.000 tn, y en la presente campaña se estima una superficie de aprox. 30.000
has con una producción de 114.000 tn. Con su participación como país
netamente exportador de este producto, Argentina se ha convertido en uno de los
referentes en el mercado mundial.
Siembra y manejo del cultivo: El cultivo requiere ser sembrado en
suelos fértiles y de textura liviana. El menor tamaño de la semilla hace que
sea necesario una cama de siembra más refinada que para la siembra convencional
de maíces normales. En siembras tempranas con bajas temperaturas, con mínima
preparación de suelo o siembra directa es importante el tratamiento de la
semillas (fungicidas e insecticidas sistémicos) para proteger las mismas de las
enfermedades fúngicas y del ataque de insectos de suelo favoreciendo una mejor
emergencia, rápido crecimiento y un stand uniforme y sano.
Es importante arrancar con un cultivo limpio de malezas desde el principio
para garantizar la libre disponibilidad de agua y nutrientes. La época de
siembra es la misma que la de los maíces normales de cada zona, como así
también el uso de herbicidas, lo que lo hace un cultivo fácil de manejar. Las
exigencias de agua en el momento de floración, al igual que los maíces
comunes, son máximas ya que luego de la fecundación y fertilización
corresponde el periodo de llenado del grano. El rendimiento por hectárea
esperado para cada zona depende de la adaptación de los híbridos utilizados,
pero podríamos mencionar a modo de orientación que el maíz pisingallo rinde
aprox. un 55-60% de lo que rinde un híbrido simple en la zona.
Cosecha: Se recomienda comenzar a cosechar con una humedad de grano
entre 13.5 a 15.5%. Se deben hacer los ajustes necesarios en la cosechadora para
disminuir pérdidas (acercamiento de chapones cubre-rolos, disminución de
velocidad del cilindro de trilla, disminución de la luz entre cilindro y
cóncavo, velocidad de avance, etc.). Es muy importante que la cosecha sea lo
menos agresiva posible para obtener una buena calidad del producto final, ya que
los granos partidos o fisurados afectan la expansión y como consecuencia
disminuyen la calidad comercial del producto.
Acondicionamiento: El maíz pisingallo una vez cosechado y desgranado
debe ser acondicionado inmediatamente para su posterior almacenaje y tratamiento
en planta. Uno de los factores fundamentales a tener en cuenta durante el
almacenaje y procesamiento es el contenido de humedad ya que esta afecta
directamente el volumen de expansión. El valor de humedad que expresa la
máxima expansión depende del híbrido, pero a nivel general podríamos decir
que está alrededor de 13%. Por encima de ese valor hay que secarlo con
ventilación forzada de alto volumen de aire a temperatura ambiente o
ligeramente calentado (ideal 17°C). El secado rápido a altas temperaturas no
se recomienda porque por un lado produce fisuras en el endosperma y fracturas
por stress en el pericarpio disminuyendo el volumen de expansión, y por otro,
los granos secados a altas temperaturas tienden a romperse más fácilmente
durante el manipuleo, y el mayor porcentaje de rotura implica que el grano
almacenado sea más susceptible al ataque de hongos. Cuando la humedad está por
debajo de 12% hay que rehidratarlo.
Aunque un maíz sobresecado nunca recobra el máximo potencial de expansión,
puede rehidratarse con corriente de aire ambiental de alta humedad relativa
(70-80%) durante varias semanas. No se recomienda la mezcla de partidas de
granos con distintos porcentajes de humedad ya que aumenta la probabilidad de
deterioro y la expansión resulta despareja.
Procesamiento y Almacenamiento: Una vez que el grano se encuentra
estabilizado en su óptima humedad de expansión se procede a su clasificación.
Para ello se utilizan tamices de orificio redondo de entre 4,5 a 7mm de
diámetro y mesas vibradoras que permiten mejorar la uniformidad, la calidad y
por supuesto el valor comercial de la mercadería.
Según el mercado, existe mayor o menor exigencia en el tamaño del grano,
como así también en su uniformidad, dándole valores diferentes al producto
obtenido.
Luego de la clasificación, el grano es embolsado en bolsas de 50 libras
(22,88kg) de papel o polipropileno microperforadas para que la semilla pueda
respirar y recibir los tratamientos de prevención correspondientes. Un
almacenamiento adecuado es sumamente importante para la preservación de la
calidad e integración del grano fundamentalmente en cuanto a humedad y
temperatura. El principio básico del almacenaje del pisingallo es que una vez
cosechado su calidad no puede mejorarse sino solo conservarse. Se recomienda
mantener la temperatura del grano almacenado alrededor de 10°C, temperaturas
más altas no afectarían la expansión tanto como el desarrollo y crecimiento
de insectos y hongos que atentan contra la calidad e integridad física del
grano.
Las pulverizaciones para la protección de granos almacenados requieren tener
mucho cuidado con los productos químicos a utilizar, ya que es para consumo
humano. Un producto muy utilizado, ya que no presenta restricciones de este tipo
es la permetrina + metil pirimifos.
Comercialización: La mayor parte de la producción de maíz
pisingallo nacional es comercializada al exterior por un numero reducido de
empresas que se dedican a la producción propia y a la compra de lo que producen
pequeños agricultores. Una parte importante de la producción se realiza bajo
contrato pero cada vez más los grandes agricultores exportan directamente a
empresas extranjeras un tonelaje fijo mensual.
Si bien la superficie y la producción esperada en la presente campaña es
sensiblemente menor (debido a los altos stocks y bajo precio del producto de la
campaña pasada) seguramente tendrá un efecto positivo en el precio sobre
Marzo/Abril del 2006 debido a la estabilización de dichos stocks.
Una alta proporción del pisingallo producido en el país (aprox. 94 %) es
exportado a Europa, Brasil, Venezuela, México y países de Medio Oriente.
Existe un consumo muy bajo a nivel Nacional que va aumentando por el consumo en
cines y asociado al aumento del consumo de cerveza.
Genética y Tecnología: Los avances en el maíz pisingallo no
solamente se deben al logro de mayor color de grano, más brillo, más
expansión y más rendimiento por hectárea sino que se trabaja tratando de
adaptar el fenotipo de los nuevos híbridos buscando respuesta al aumento de
densidad por hectárea, al stress hídrico y comportamiento a vuelco y
enfermedades. Tener la respuesta de la densidad ideal vs. mayor rendimiento para
cada zona es un verdadero desafió.
Desde el punto de vista tecnológico la empresa Sursem S.A. lanzará al
mercado durante la campaña 2006 el primer híbrido de maíz pisingallo CL en el
mundo que permitirá utilizar herbicidas de la familia de las imidazolinonas
como lightning y On Duty logrando un mejor control de malezas gramíneas en el
cultivo.
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