Autor: Red Nacional de Monitoreo / Fecha: 20/03/26
La producción de maíz esta campaña ya está prácticamente exenta de riesgos respecto de la chicharrita: esa es la buena noticia que presenta el 38º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, con los datos de capturas relevados entre el 2 y el 16 de marzo de 2026.
Si bien hubo un incremento significativo de las poblaciones de la plaga en algunas regiones, esperable para el fin del verano, ocurre cuando casi todos los maíces ya se encuentran en estadios reproductivos, por lo que están fuera del período de susceptibilidad a Spiroplasma (CSS).
Por otra parte, y en consonancia con los resultados de CSS del informe anterior en el NEA, el Litoral y el Centro Norte, las muestras analizadas ahora en el NOA arrojaron una infectividad muy baja.
No obstante este excelente panorama, los expertos de la Red son enfáticos en la necesidad de seguir monitoreando la plaga con trampas y en los cultivos, a fin de construir mayor conocimiento sobre la abundancia y la infectividad en cada una de las regiones, con la mira en las próximas campañas.
En la región NOA, donde la totalidad de las trampas estuvo instalada sobre maíces, los Dalbulus maidis continuaron en aumento, coincidiendo con un predominio de localidades con cultivos en estadios fenológicos reproductivos.
Aunque las condiciones ambientales limitaron la disponibilidad de datos en algunos sitios, solo un 10% de las localidades no tuvo presencia de la plaga, mientras que un 41% tuvo la categoría más alta (más de 100 adultos por trampa).
En otra zona endémica, el NEA, con el 97% de las trampas instaladas en lotes de maíz, la mayoría en estadios reproductivos, se registró una marcada fase de incremento, con una dinámica similar a la del NOA.
Sólo en el 2% de las trampas no hubo chicharritas, en tanto que en el 52% hubo más de 100.
En el Litoral, un 79% de las trampas registró capturas. Si bien en un 41% de las trampas predominó la categoría más baja (1 y 20 adultos), hubo un importante incremento de las poblaciones, sobre todo en trampas ubicadas sobre maíces (que fueron el 67% del total), particularmente en localidades de Entre Ríos: Villa Mantero y Paraná.
En la región Centro-Norte, con el 99% de las trampas instaladas sobre maíces, predominantemente en estadios reproductivos, registró presencia de Dalbulus maidis el 86% de las localidades, y en el 44% se capturaron más de 100 adultos por trampa.
Las que registraron mayor presencia son de Santa Fe: San Jerónimo Norte y Esperanza.
Finalmente, en el Centro-Sur, que tuvo el 93% de las trampas instaladas en lotes con maíz también en su mayoría en estadios reproductivos, el vector estuvo ausente en el 70% de las localidades, aunque se observaron ligeros incrementos de la dinámica poblacional.
Informe completo de la Red y el detalle por regiones:
https://www.maizar.org.ar/vertext.php?id=985
La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis surgió en 2024, en respuesta al problema del complejo del achaparramiento del maíz transmitido por esta plaga, que afectó gran parte de la superficie maicera de la Argentina.
Coordinada por la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), participan en ella instituciones claves del sector agropecuario argentino: la Asociación Argentina de Protección Profesional de Cultivos Extensivos (AAPPCE), la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC).
Los objetivos de la Red Nacional de Monitoreo Dalbulus maidis son informar sobre la captura de adultos de esta especie con trampas cromáticas adhesivas en regiones donde se cultiva maíz, y sobre el porcentaje de la infección estacional de estos adultos con Corn Stunt Spiroplasma (CSS), tarea a cargo del Centro de Bioinvestigaciones de la UNNOBA-CICBA (Conicet).